La diferencia entre una retención plana y declarar por resultado neto cambia lo que queda. Y la elección, cuando existe, hay que hacerla.
Un no residente con ingresos de fuente estadounidense enfrenta dos tratamientos distintos, y cuál aplica define cuánta plata queda.
La renta pasiva de fuente estadounidense —intereses, dividendos, regalías, y por defecto el alquiler— está sujeta a una retención sobre el importe BRUTO, sin deducciones. Sobre un alquiler, eso significa tributar sobre la renta entera sin poder restar impuestos, seguro, administración, reparaciones ni depreciación.
La renta efectivamente conectada con una actividad comercial en Estados Unidos, en cambio, se declara por resultado NETO, a las alícuotas graduadas, restando los gastos.
Para un propietario extranjero esa diferencia suele ser enorme, y existe una elección que permite tratar la renta inmobiliaria como efectivamente conectada. Hay que hacerla: no es automática, se hace con la declaración y tiene requisitos formales. Muchos propietarios extranjeros pagan de más durante años simplemente porque nadie se la planteó.
Los tratados pueden reducir alícuotas de retención sobre ciertos conceptos, y se invocan con la documentación correspondiente ante quien paga — no se aplican solos.
Dos cosas más que aparecen. La retención de FIRPTA al vender, que es un pago a cuenta y se recupera declarando. Y la sucesión: la exposición al impuesto sucesorio estadounidense de un no residente es una cuestión aparte de todo lo anterior y se resuelve con estructura, no con declaraciones.
Esto se arma con un contador con experiencia transfronteriza antes de comprar o de facturar. Las elecciones tienen plazos, y los plazos vencidos no se reabren.
Esta nota es información general, no asesoría legal, contable ni financiera. Las reglas cambian y cada caso es distinto: consulte el suyo con un profesional matriculado.
Alberto Zaltzberg — Adonait · adonait.com