El préstamo correcto lo decide el legajo del prestatario y la propiedad, no cuál tiene la tasa más baja en el aviso.
Los préstamos convencionales siguen las guías de las agencias que los compran. En general piden mejor crédito y permiten evitar el seguro hipotecario con un anticipo suficiente, y ese seguro se puede cancelar después. Son la opción por defecto para un prestatario con legajo limpio.
Los FHA están asegurados por el gobierno federal y están pensados para prestatarios con crédito más fino o menos anticipo. El canje es el seguro hipotecario, incluida una prima inicial, y en muchos préstamos recientes la prima anual corre durante toda la vida del préstamo. Además imponen estándares de condición de la propiedad que complican una casa para refaccionar.
Los VA están disponibles para militares en actividad, veteranos y ciertos cónyuges sobrevivientes. En el caso corriente no exigen anticipo y no tienen seguro hipotecario mensual, con un arancel de financiamiento del que algunos prestatarios están exentos. Para quien es elegible suele ser la opción más fuerte que existe, y se pasa por alto todo el tiempo.
Los jumbo superan el límite conforme del condado. Quedan en el balance del prestamista o se venden en el mercado privado, lo que significa que el análisis es del prestamista: más reservas, más documentación y variación significativa entre bancos sobre el mismo legajo.
Los USDA cubren zonas rurales elegibles con topes de ingreso, y hay partes de Florida que califican y uno no esperaría.
El paso práctico es pasar el legajo por análisis antes de salir a buscar propiedad.
Esta nota es información general, no asesoría legal, contable ni financiera. Las reglas cambian y cada caso es distinto: consulte el suyo con un profesional matriculado.
Alberto Zaltzberg — Adonait · adonait.com