Contar mal los días o meter en el monto lo que no es renta le da al inquilino una defensa, y el proceso vuelve a empezar semanas después.
La ley de locaciones de Florida exige un reclamo escrito antes del desalojo por falta de pago: pague la renta o entregue la posesión, dentro de tres días.
El conteo es donde fallan casi todos los avisos hechos a mano. Los tres días excluyen sábados, domingos y feriados legales, y el día en que se entrega el aviso no se cuenta. Un aviso que fija el vencimiento con días corridos es corto, y un caso defendido puede terminar con el propietario empezando de nuevo semanas más tarde.
El monto es el segundo punto de falla. El reclamo es por RENTA. Sumar recargos por mora, servicios, daños o costas dentro del mismo número puede viciar el aviso. Si se deben, se reclaman, pero no metiéndolos en la intimación de renta.
Dos hábitos más salvan casos. Notificarlo correctamente y dejar constancia de cómo: la ley enumera los métodos, y «le mandé una foto por mensaje» no es uno. Y no aceptar un pago parcial después de notificar sin entender qué le hace eso al aviso: aceptar renta puede dejarlo sin efecto.
El punto de fondo para cualquiera que administre unidades: el desalojo es un procedimiento, y los procedimientos premian la preparación. El propietario que pierde estos casos casi siempre pierde por un defecto técnico en el primer documento, no por el fondo de la deuda.
La autotutela está prohibida aparte. Cambiar la cerradura, sacar las puertas o cortar los servicios para forzar la salida expone al propietario a daños previstos por la ley.
Esta nota es información general, no asesoría legal, contable ni financiera. Las reglas cambian y cada caso es distinto: consulte el suyo con un profesional matriculado.
Alberto Zaltzberg — Adonait · adonait.com