En Florida la posibilidad de asegurar una propiedad —y a qué precio— cae más operaciones que la inspección, y la respuesta depende del techo y de la instalación eléctrica.
El comprador que espera al informe de inspección para cotizar el seguro está haciendo la secuencia al revés. En Florida la asegurabilidad de una casa con años es una pregunta abierta, y la contestan documentos que el vendedor puede tener o no.
Dos inspecciones la definen. La four-point mira techo, electricidad, plomería y aire, y muchas aseguradoras la exigen en propiedades antiguas. La de wind mitigation documenta la forma del techo, cómo está fijado el entablonado, las uniones techo-pared y la protección de aberturas, y existe para bajar la prima — cosa que suele hacer de manera significativa.
Lo que termina en rechazo, y no sólo en precio más alto, es específico y se repite: un techo pasado de cierta edad o con poca vida útil restante, tipos de cableado antiguos, marcas de tablero con historial de fallas, cañerías de polibutileno, y el historial de siniestros de la propiedad misma. El comprador que se entera de alguna de esas cosas la última semana antes del cierre no tiene margen para negociar nada.
El historial de siniestros de la propiedad se puede consultar, y los siniestros previos afectan el costo de la póliza nueva sin importar quién los haya hecho.
La inundación va siempre por separado. Que el prestamista la exija depende de la zona; el agua no consulta el mapa.
Orden práctico: firmado el contrato, la four-point y la de wind mitigation se piden junto con la inspección general, y se cotiza con más de una aseguradora la misma semana. El número que vuelve va al lado de la cuota del préstamo, no debajo.
Esta nota es información general, no asesoría legal, contable ni financiera. Las reglas cambian y cada caso es distinto: consulte el suyo con un profesional matriculado.
Alberto Zaltzberg — Adonait · adonait.com