Florida no cobra impuesto a las ganancias personales y sí tiene un impuesto a las ventas muy activo. La obligación empieza antes de la primera venta.
Un negocio que vende bienes o ciertos servicios gravados en Florida se registra ante el Department of Revenue antes de empezar, recibe su certificado, y a partir de ahí cobra el impuesto y lo deposita con la periodicidad que el organismo le asigne según el volumen.
Tres puntos que sorprenden a los que recién abren.
El use tax. Comprar algo para usar en el negocio sin haber pagado impuesto de Florida — típicamente a un vendedor de otro estado— genera la obligación de depositar el use tax directamente. Aplica a equipamiento, muebles e insumos, y es uno de los hallazgos más comunes en una fiscalización.
El surtax del condado. Cada condado agrega su propia sobretasa sobre la alícuota estatal, y la que corresponde depende de dónde ocurre la operación y, en algunas categorías, de un tope. Un negocio que despacha a varios condados maneja varias alícuotas.
Y el alquiler comercial. Florida es inusual en gravar la locación de inmuebles comerciales. La legislatura bajó la alícuota más de una vez, así que la vigente es la del período que se está declarando; lo importante es saber que el impuesto existe, porque el inquilino que no lo presupuestó se entera con la primera factura. El alquiler de vivienda no se grava de esta forma, aunque el alojamiento transitorio tiene su propio régimen.
Presentar cuando no hubo nada que declarar sigue siendo presentar. La declaración en cero es obligatoria, y las declaraciones faltantes generan determinaciones de oficio que cuesta más deshacer de lo que hubiera costado presentarlas.
Esta nota es información general, no asesoría legal, contable ni financiera. Las reglas cambian y cada caso es distinto: consulte el suyo con un profesional matriculado.
Alberto Zaltzberg — Adonait · adonait.com